Para una madre, el vínculo con sus hijos es lo más importante del mundo. Independientemente de lo que pase por fuera de su núcleo, el trabajo, los amigos, los estudios. Todo puede estar derrumbándose, pero mientras la relación con sus hijos sea buena, lo demás son detalles. También es cierto que el motor para estudiar, para conseguir un empleo mejor, son muchas veces los niños.

Una vida soñada trata sobre Nicole. Una madre desempleada, con una deuda desmesurada con el banco, y quien no conoce otra manera de demostrarle cariño a su hijo que no sea comprándole cosas materiales. En crisis por su situación, y luego de una dramática pelea con su hijo Serge, la protagonista se verá forzada a pasar año nuevo en soledad y replantearse qué hacer de su vida para mejorar sus relaciones personales.
Los protagonistas de esta historia se configuran entonces en Nicole y Serge. Una madre que se ahoga en sus problemas financieros y un adolescente que, sin llegar a entender la gravedad del asunto, no soporta estar en la misma habitación que ella. Sin padre presente ni ninguna familia a la cual acudir, ambos deben resolver sus diferencias en una serie de discusiones que van escalando cada vez más. Incluso llegando a la violencia física.
Por más que a Nicole le exaspere el no tener trabajo o la deuda de más de 40 mil euros que acumula, peor le hace sentirse tan impotente en cuanto a su relación con Serge. Ella haría lo que fuera por verlo feliz, incluso se plantea el robo como una salida. Sin embargo, a él le avergüenza que su madre no tenga trabajo, o que en el departamento donde vive quede en un barrio marginal, y por eso siente una profunda desconexión con su mamá. Aunque ella no se rinda por enmendar las cosas.
“Una vida soñada” es una producción francesa a cargo de Frakas Productions, Trois Brigands Productions y Wild Bunch. Escrita y dirigida por Morgan Simon, tiene una duración de 97 minutos. Y el elenco protagonista lo conforman Valeria Bruni Tedeschi y Félix Lefebvre, como Nicole y Serge respectivamente. Cabe destacar la música a cargo de David Chalmin y la cinematografía de Sylvain Verdet, que logra presentar los suburbios franceses como un lugar gris y frio, rodeado de cemento.
A manera de cierre queda decir que “Una vida soñada” es una obra que trata sobre las relaciones familiares. Que a pesar de no ser perfectas, ni estas ni las personas que les dan forma, son un vinculo por el que vale la pena luchar. Son personas en las que confiar, en las que buscar apoyo y sostén cuando uno no puede más. Son, como lo dice el título, parte de la vida que uno sueña tener.




