En una realidad llena de material audiovisual para ver, el servicio de streaming con curaduría de MUBI se presenta como una buena solución ante este falso problema. Con un catálogo que queda día agrega una nueva producción, llenando el espacio dejado por alguna otra. La última película de Caroline Vignal, “My donkey, my lover & I”, fue parte de la selección oficial en la 73ª edición del Festival de Cannes y ahora puede verse en dicha plataforma. Invitándonos a un viaje introspectivo que no hace más que buscar y dar felicidad.
Antoinette sale en secreto con el padre de una de sus alumnas de primaria. Ellos planean unas vacaciones en el campo, donde repetirán un clásico camino a pie que recorrerá el famoso escritor Stevenson varias décadas en el pasado. Pero su amante elige llevar a su esposa y su hija en lugar de la maestra. Ante dicho panorama, Antoinette opta por hacer el viaje de todas maneras, acompañada de un burro llamado Patrick.
Lo primero en impactar en la retina del espectador serán los bellos paisajes rurales del sur francés. Los montes floreados, las antiguas construcciones o el verde saturado de los prados. Una tierra sacada de un cuento, donde lo imposible parece posible. La citadina Antoinette conseguirá conectar con la naturaleza de maneras nunca antes pensadas dentro de su cotidianidad como maestra de escuela.
Por otro lado podemos decir que tenemos ante nosotros los tropos propios de una “Buddy movie”. Aquí Antoinette formará equipo con un rebelde burro llamado Patrick, quien sin palabras logra expresar mucho más que cualquier otro actor. Comenzando con las clásicas asperezas dentro del dúo, hasta formar una dupla inseparable. Pero lo más importante, es que el animal cumplirá las funciones de terapista ante el humano. En un extraño acuerdo donde ella deberá hablar para que él camine y así verbaliza los problemas que la acomplejan.
Como todo buen viaje, el caminante que transita los caminos jamás deberá ser el mismo que al comienzo de la travesía. Antoinette aprenderá las lecciones que la ruta le depara, se transformara en una nueva versión de sí misma. Repensando su concepción del amor, la libertad e incluso encontrando nuevas formas de llevar su vida adelante, sin abandonar su característica sonrisa.
“My donkey, my lover & I”, es una de esas comedias que no producen una constante carcajada sonora. En cambio, la película de Caroline Vignal, consigue implantar una sonrisa en el rostro del espectador desde que inicia, hasta la llegada de los créditos finales. Incluso en los momentos más oscuros, cada plano desprende alegría y belleza. Un audiovisual que consigue hacernos olvidar, por un momento, de la gris realidad.
Calificación.
Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
Actuación
“My donkey, my lover & I”, es una de esas comedias que no producen una constante carcajada sonora. En cambio, la película de Caroline Vignal, consigue implantar una sonrisa en el rostro del espectador desde que inicia, hasta la llegada de los créditos finales. Incluso en los momentos más oscuros, cada plano desprende alegría y belleza. Un audiovisual que consigue hacernos olvidar, por un momento, de la gris realidad.




