Nunca hay suficiente lockers y dramas adolescentes para la plataforma de la gran N. En este caso nos presenta Esta mierda me supera (I Am Not Okay With This), la cual proviene del mismo creador de The End of The F**king World, y producida por los mismos que trabajaron en Stranger Things, por lo cual esta nueva serie juvenil es la hija perfecta que mezcla perfectamente conceptos centrales de ambas franquicias, drama hormonal por momentos surreal, y nostalgia de la buena.
Con unos acotados ocho episodios de treinta minutos, la serie se siente bastante atolondrada por momentos, con cortes bastante bruscos y empujones de trama propios de un guión que quizás no fue del todo pulido, sin embargo conserva sutileza en sus momentos de ritmos lentos. La temática recae en lugares comunes de los que apuesta la plataforma, adolescentes depresivos y trágicos con problemas típicos de la edad que usan ropa retro, pero que en realidad viven en la actualidad.
La protagonista de esta historia es Syd (Sophia Lillis) la cual tiene un nivel de interpretación magistral que incluso eleva el target de sus compañeros no tan experimentados. Syd es una joven con un importante caudal de traumas y al igual que su par de Stranger Things, ella cuenta con poderes sobrehumanos que escapan de su control en ataques de furia. El argumento gira en torno a la trastornada adolescente saliendo su pequeño grupo de personas allegadas y desenvolviéndose en el florecer de la juventud cargada con sus problemas familiares.
Inesperadamente algunas escenas de la serie transmiten una auténtica empatía que no dejará a ningún espectador abstracto, aunque también cabe mencionar cierta pretensión de profundidad que la serie no logra concretar con ciertos personajes desdibujados. Tanto Syd como su archienemiga Dina (Sofia Bryant) y el joven atlético y popular en cuestión Bradley Lewis (Richard Ellis) crean situaciones anti climáticas y regulares para las ficciones del gigante del streaming. Por momentos carentes de información relevante, quizás en un proyecto que debió desembocar en un largometraje más que en una serie.




