Cada temporada de “The Terror” es diferente. “The Devil in Silver”, con tan solo 6 episodios de menos de 1 hora, adapta el libro homónimo escrito por Víctor LaValle, sobre un paciente recién llegado al hospital psiquiátrico New Hyde, que viene trabajando desde la década del 60 y donde los internos solo reciben el alta si salen en una bolsa.
Escenas puntuales muestran una verdad incómoda. Hasta en Estados Unidos, hay instituciones de salud que se están pudriendo, tanto de adentro hacia afuera como viceversa. Pasillos largos, pasadizos laberínticos, burocracia, desgano y un olor que, aunque no se puede transmitir por la pantalla, se siente.

Dan Stevens (“Downtown Abbey” y “Godzilla x Kong: The New Empire”) interpreta a Peter “Pepper” Coffin, un hombre de clase media y con problemas de ira. Stevens no es ajeno a los hospitales psiquiátricos, ya había hecho de un esquizofrénico en la serie de FX “Legión“. Quien se roba la serie es Judith Light (la sitcom de los 80s “¿Quién es el jefe?” y la versión norteamericana de “Betty, la fea”), dándole vida a “Dorry” la paciente, más antigua de New Hyde.
“Pepper”, llega la institución porque agrede a un grupo de policías, en un ataque de ira, tras defender a su novia y a la hija de esta, de su abusiva expareja. Podrían haberlo llevado a la comisaría y procesarlo por agredir a agentes de la ley, pero prefirieron dejarlo en New Hyde. Allí, en su primera noche, verá al fantasma de quien hasta hace horas ocupaba su cama.
Tampoco se puede dejar de mencionar al actor escocés de ascendencia nigeriana Chinaza Uche, que da vida a Coffee, el compañero de cuarto de “Pepper” y su amigo dentro de las paredes “New Hyde”. Los acompañan caras conocidas como Aasif Mandvi (“Evil”), CCH Pounder (“The Shield” y “Sons of Anarchy”) y Stephen Root (“Boardwalk Empire”), todos parte del staff del hospital.

El mal se esconde detrás de una puerta de plata impoluta, mientras el edificio se encuentra deteriorado. Pero esto no deja de ser un eufemismo. Tras credenciales de plata, zapatos brillantes y trajes caros, muchas atrocidades se cometieron en los 50s y los 60s asociadas a la psiquiatría y a la “sanidad” mental. Algunos a fuerza de pastillas, algunos a fuerza de cincel y martillo.
La pregunta que se plantea esta temporada de “The Terror” es clara y la hace Coffee: “¿Los lugares malos atraen al mal o es el mal el que hace que los lugares sean malos?”. Es otra forma de decir: ¿qué vino primero, el huevo o la gallina?. Los internos lo saben y remata Coffee: “El hospital se alimenta de nuestros cuerpos y algo más de nuestras almas”.

Esta temporada de “The Terror” está ambientada en la actualidad, aunque podría transcurrir en las últimas décadas. Esto le da un reservorio de capital cultural que antes no podía usar. Por un lado, la música representada en el heavy metal, el género preferido del protagonista. Por el otro, los libros que leen los pacientes giran en torno a la salud mental, como “Moby Dick” de Herman Melville , “Atrapado sin salida” (One Flew Over the Cuckoo’s Nest) de Ken Kesey, “Tiburón” de Peter Benchley y “Cartas a Theo” de Vincent Van Gogh. Hasta el nombre del hospital tiene relación con la literatura y el terror (“Dr. Jekyll y Sr. Hyde”).
Está marcada presencia del género tiene un responsable directo, la productora Shudder, que es una subsidiaria de AMC, que se dedica al streaming, distribución y creación del cine de terror, como “Good Boy“, “Faces of Death”, “Saccharine” y la saga de antologías “V/H/S”.
Estrenó en Estados Unidos el 7 de mayo de este año por el servicio de streaming AMC+ y por Shudder, en Argentina debutó el 21 de septiembre por el canal de cable AMC Latinoamérica.




