Una comedia con amor y dolor para todas las familias. Crítica de “Los Adoptantes”.

Una tragicomedia donde el artista Rafael Spregelbrud como Leonardo da un entramado para interpelar el enredado mundo de las personas que aún no conocen sus orígenes natales, las consecuencias con su amado Martín para armar su futuro; y la intrigante memoria emotiva. Por. Florencia Fico. 

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La película argentina “Los adoptantes”, trata sobre Martín (Diego Gentile), conductor televisivo de 42 años y Leonardo (Rafael Spregelbrud) de 45. En pareja hace una década, las intenciones de Martín es la de adoptar, motivado por una sensación personal de ser papá pronto. Al ser adoptado, Leonardo no está del todo convencido.

El director Daniel Gimelberg encuentra aquellas voces perdidas. Tras su anterior cinta, “Antes”, asume otra cara para encarar su nuevo filme. El guión de Andi Nachón y Gimelberg evidencia que el tópico “adopción” puede abordarse con seriedad en una tragicomedia con tintes dolorosos como la disponibilidad para dar hogar a los niños.

Visibiliza la deficitaria presencia del Estado para que los procesos de guarda sean más justos, sin esperas de 8 a 10 años. Que las mismas no se reduzcan por el mero hecho de la edad de los pequeños, ya que al ser más grandes más cerca de aprobación la pareja tendrá. Si tiene algún problema de salud el chico sucede lo mismo se achica el tiempo y cuando se suman a los hermanos también se acorta.

Las burocracias que entorpecen el proceso, como la partida de nacimiento, uno de los tantos papeles necesarios para el trámite. Tema que tocará de frente a Leonardo, que no sabe sus orígenes y dará pie a un descubrimiento personal que lo contactará con personas, lugares, tiempos, circunstancias, explicaciones y una puerta a cerrar, un rompecabezas con aspiraciones a otros horizontes.    

La fotografía de Diego Poleri, con planos enteros y medios, sigue aceleradamente el ritmo de trama sentimental que permite llegar a la emoción de la pareja. Hubo una gran apuesta distintos movimientos de cámaras como traveling con curvas, como las que pasan los personajes; o sus autoestimas con picados y contrapicados.

La música de Pedro Onetto irriga los momentos con jazz dando clima al enamoramiento de Leo y Martín, bossa nova para la distensión, electrónica para tapar los vacíos de los personajes y blues para los melodramas íntimos.  

El actor Rafael Spregelburd como Leonardo transporta luces y sobras en una interpretación compleja y entretenida con su colega Diego Gentile en la piel de Martín quien complementa de forma chispeante y graciosa la soltura de su personaje. La actriz Soledad Silveyra compone a la mamá de Martín con una provocativa actuación.

La humorista Marina Bellati  es “Rusa” productora de Martín; se consagra en una capo cómica sin barreras. Para completar o terminar la fiesta aparece la artista Florencia Peña como Victoria una desopilante e hilarante mujer que acompaña a Martín a un grupo de padres y madres que no pueden tener hijos.

Por último, el actor Mago Radagast sigue consiguiendo afianzarse como intérprete como otro jefe del canal en el que trabaja Martín.

La película en aspectos generales revisa eficazmente la idea de “familia” con distintos hogares o caparazones, algunos más llenos y otros inciertos. La exposición mediática mercantilizada de las historias de los niños en orfanatos. La dicotomía entre el narcisismo y la búsqueda del amor como: ¿objeto o sujeto?. Logra una comprensión más completa con la intervención del Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines Adoptivos(RUAGA) que puso a disposición sus oficinas y autoridades para la película. 

Las productoras a cargo fueron: Duermevela, Oh My Gomez! Films  y Non Stop.

Puntaje:85. 

 

 

Florencia Fico

Licenciada en Periodismo. Especializada en rubros como: cultura, televisión, científico e investigación. Asistente de Cátedra en Arte y Estética UNDAV. Miembro del Club de Graduados. Redactora en Revista Combativas.

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