En una cartelera porteña plagada de propuestas, Las que gritan aparece como una comedia que, sin abandonar el entretenimiento, se permite indagar en zonas más sensibles. Recientemente estrenada en el Teatro Metropolitan (Av. Corrientes 1343, CABA), la obra dirigida por Manuel González Gil propone una mirada descontracturada sobre los vínculos familiares, las heridas no sanadas y la dificultad de comunicarse con quienes más cerca se tiene.
Tras ser diagnosticada con una enfermedad terminal, Consuelo (Julia Zenko) decide reunir a sus tres hijas para pasar un fin de semana juntas y dejar en ellas un último y alocado recuerdo. Sin embargo, el encuentro se transforma rápidamente en un espacio de confrontación, confesiones y desbordes emocionales. A lo largo de la estadía, las tensiones acumuladas salen a la superficie y obligan a cada una de ellas a revisarse, a enfrentarse con sus propias frustraciones y a redefinir el lazo que las une.

El elenco funciona como un engranaje preciso en el que cada intérprete encuentra su lugar. Julia Zenko imprime carácter y presencia a una madre que impulsa la acción y dinamita el equilibrio del grupo. Laura Novoa construye un personaje atravesado por la fuerza y la sensibilidad, mientras que Eugenia Guerty, con su timing habitual, se mueve con absoluta comodidad en el terreno de la comedia y provoca algunas de las carcajadas más contundentes de la noche. Karina Piñeiro, por su parte, aporta frescura y un registro más contenido que equilibra el conjunto.

Uno de los puntos más llamativos de la propuesta aparece en el uso inesperado de los números musicales. Sin tratarse de una obra de teatro musical en sentido estricto, estas escenas irrumpen como momentos de desahogo emocional y expansión de los personajes. Cada actriz tiene su propio momento y es allí donde su conflicto termina de estallar. La música, entonces, se convierte en una herramienta narrativa muy potente.
A una escenografía sencilla y funcional se le suma también el uso de recursos multimedia que sirven como momentos de mayor intimidad. Las videollamadas del personaje de Zenko con sus amigas (participaciones especiales de Georgina Barbarossa, Carla Conte y Sandra Mihanovich) se integran a través de proyecciones sobre el telón generando momentos emotivos.

Las que gritan es una comedia que apuesta al humor, pero también a la identificación y a la emoción. Sin grandes pretensiones formales, encuentra en el trabajo actoral y en el uso inteligente de sus recursos escénicos una propuesta efectiva y disfrutable, que invita a reírse de los vínculos familiares sin dejar de mirarlos de frente.




