Transitamos un boom mundial del cine nordico. Es el caso del estreno europeo de la semana. “La venganza” de Gustav Möller, sufre un dilema muy común en los audiovisuales extranjeros. Su título está pésimamente traducido, quizás por una intención de convocar a más personas a las salas, dado que una traducción correcta sería guardián o tutor. Dando un título poco canchero realmente.
Eva es una guardia cárcel, encargada del área de mínima seguridad, donde están los presos menos peligrosos. Pide el cambio a sector más peligroso de la cárcel, cuando descubre que el asesino de su hijo es trasladado allí. La intención es hacerle la vida imposible durante su estadía en prisión y, por qué no, buscar vengar a su hijo.
La primera mitad promete y demuestra buenas intenciones. Representar el ambiente opresivo de la prisión mediante un ratio de imagen 4:3. Comenzando con los planos donde la protagonista se presenta a través de sus acciones. Nos invita a presenciar sus pequeñas venganzas, hasta que hace una de más y la película se rompe.
La segunda mitad, se transforma dado que la víctima consigue hacerse con el poder. Haciendo que los momentos de venganza desaparezcan, las promesas de la primera mitad se diluyen. Derivando en una moraleja sobre el bien y el mal, pero al estilo nórdico. Quizás lo único que la hace un poco interesante.
“La Venganza” de Gustav Möller, prometía ser mucho más y eligió desviarse por el camino obvio y sencillo. A pesar de que la protagonista haga un trabajo sublime, a la par de su coprotagonista. El espectador se queda con un mal sabor de boca, ya que el final desilusiona.
Calificación.
Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
Actuación
“La Venganza” de Gustav Möller, prometía ser mucho más y eligió desviarse por el camino obvio y sencillo. A pesar de que la protagonista haga un trabajo sublime, a la par de su coprotagonista. El espectador se queda con un mal sabor de boca, ya que el final desilusiona.




