En este BAFICI 26, la sección Artes y Oficios nos trae muchas producciones interesantes. En esta ocasión, se trata del último documental de Alejandro Maly, “La pintura del futuro”. Quien ya habia presentado “¿Dónde estás, Negro?” en el BAFICI 16 y “Acid Mothers Reynols. Live and Beyond” en el BAFICI 21. Las próximas funciones serán el viernes 04 a las 21:45 en Cacodelphia y el siguiente viernes 11 a las 11:45 en la sala Graciela Borges del Cultural San Martín.
Edgardo Marranti pinta criaturas y paisajes imposibles. Esto no tendría nada de espectacular o diferente a cualquier otro artista. Sino fuera porque Edgardo asegura ser guiado por criaturas extraterrestres. A pesar de ser tratado como loco de joven, emprendió un viaje de autoconocimiento. Al llegar a Córdoba encontró su lugar de conexión y logró explotar su arte mucho más.
En muchas ocasiones se inspecciona el mundo del arte desde su lado mercantil. Otras, desde la pata artística, el arte por el arte mismo. Sin embargo, pocas veces se encuentra el arte como misión, como función vital. Marranti, no puede hacer otra cosa que no sea pintar sus obras, los mensajes dictados por criaturas ajenas a esta dimensión.
Además presenta la confianza de un apóstol, en la odisea que le presentó desde muy chico. Lo que lo obliga a encontrar una comunidad en donde su modo de vida no sea juzgado. Trabajó hasta sus últimos días en su misión. Esto es lo que genera el maná del que beben los espectadores. No es la obra en sí, es el convencimiento y pasión Edgardo.
“La pintura del futuro” de Alejandro Maly, si bien tiene un componente que pareciera fantástico, estos seres extradimensionales. Lo que atrapa es mucho más fundamental, es el amor que impone el artista en hacer su obra. Quien, como Sísifo, pinta todos los días en pos de una misión que al fin y al cabo no sabe si sucederá o no.
Calificación.
Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
“La pintura del futuro” de Alejandro Maly, si bien tiene un componente que pareciera fantástico, estos seres extradimensionales. Lo que atrapa es mucho más fundamental, es el amor que impone el artista en hacer su obra. Quien, como Sísifo, pinta todos los días en pos de una misión que al fin y al cabo no sabe si sucederá o no.




