Cuestión de género llega a su segunda temporada en la escena porteña luego de su estreno en 2025. La obra, dirigida por Nelson Valente, es la adaptación local de un texto de origen francés estrenada originalmente en 2022. Esta comedia, protagonizada por Moria Casán, Jorge Marrale, Paula Kohan y Ariel Pérez de María, se apoya en la comedia para poner en juego temas actuales como la identidad de género, el poder y las contradicciones que emergen cuando una verdad sale a la luz.
La historia gira en torno a un secreto largamente oculto que ya no puede sostenerse. Jade (Moria Casán), luego de una transición de género que mantuvo en reserva durante años, se ve obligada a enfrentar esa verdad y contarla a su marido y a su hija cuando una situación médica la deja al descubierto. A partir de allí, la obra despliega una seguidilla de situaciones tan incómodas como exageradas, atravesadas por el humor, el desconcierto y los prejuicios que arrastran los personajes.

Sin embargo, la identidad no es el único tema sensible que toca la obra. Los personajes de Jorge Marrale y Ariel Pérez de María, ambos ligados al mundo de la política, permiten que la historia también aborde una mirada crítica sobre ese ámbito, dejando al descubierto miserias, oportunismos y dobles discursos. En ese ida y vuelta entre lo que se dice y lo que se calla, la comedia avanza sin pausa y encuentra su impronta.

El elenco funciona con soltura dentro de ese registro. Moria Casán despliega todo su magnetismo y presencia escénica, apoyándose en su verborragia, sus latiguillos y una impronta inconfundible que el público reconoce y celebra. Jorge Marrale acompaña desde un contrapunto que potencia el conflicto, mientras que Paula Kohan y Ariel Pérez de María completan el entramado con personajes que sostienen el ritmo y refuerzan el tono de la propuesta.
Uno de los puntos más destacados de Cuestión de género es su trabajo escenográfico. El diseño de Julieta Kompel ecrea con precisión una casa de clase alta que funciona como marco del relato. Ese espacio, ordenado y aparentemente estable, contrasta con el caos emocional y discursivo que atraviesan los personajes y refuerza las tensiones que la obra pone en juego.

El cierre es, quizás, el momento más revelador. Tras el final, el elenco se dirige directamente al público para agradecer y abrir un espacio de reflexión sobre el rechazo, la burla y la violencia que muchas personas trans enfrentan a diario. Ese gesto resignifica lo visto y obliga a repensar la experiencia desde otro lugar, especialmente después de una hora y media de risas construidas alrededor de ese conflicto.
Cuestión de género es una comedia dinámica y popular, que entretiene sin disimular las contradicciones que plantea. Entre carcajadas y momentos incómodos, la obra invita a preguntarse desde qué lugar se mira y se ríe de aquello que sucede en escena. Se presentan de miércoles a domingo en el Teatro Metropolitan (Av. Corrientes 1343, CABA).




