CRÍTICA: “ONE PIECE: LA PELICULA”

UN LARGOMETRAJE DIRIGIDO POR JUNJI SHIMIZU Y ESCRITA POR MICHIRU SHIMADA

Después de 26 años desde su estreno oficial, “One piece: la película” vuelve a la pantalla grande de la Argentina con un reestreno inédito. En esta película nos adentramos nuevamente en una aventura con uno de los personajes más icónicos del animé; Monkey D. Luffy. Esta historia es independiente al manga y canon oficial de la serie creada por Eiichiro Oda, pero fue la primera película de esta saga que se llevó a la pantalla grande de la mano del director Junji Shimizu y escrita por Michiru Shimada.

Monkey D. Luffy y su equipo tienen un encuentro desafortunado con Eldoraggo, un pirata despiadado que tiene una obsesión con el oro y un poder peligroso producto de la fruta del diablo. Su objetivo es encontrar el tesoro del legendario Woonan, un pirata que, según la leyenda, llegó a acumular una enorme cantidad de oro antes de desaparecer junto con su fortuna en una isla desconocida. A raíz de este encuentro, Luffy, Roronoa Zoro, Nami y Usopp deberán detener a Eldoraggo y encontrar el oro perdido antes que él.

La película se estrenó en el año 2000, y su animación nota de aquella época, de todas formas, para los fans del animé eso no es ningún inconveniente ya que el valor de la película recae en la historia y en los personajes, y no tanto en la animación, que no deja de ser buena. Y la historia en sí es un gran acierto, ya que el conflicto no se limita solamente en el enfrentamiento entre Luffy y Eldoraggo, sino en el encuentro inédito entre Luffy y un chico llamado Tobio, cuyo sueño es ser un pirata de grande y unirse a la tripulación del legendario Woonan. 

En ese sentido, el encuentro entre Tobio y Luffy resulta central. Cuando el niño duda de sus propias capacidades, Luffy no le ofrece una respuesta basada únicamente en la fuerza. Por el contrario, le señala la importancia de tener una ambición y perseguirla. Es una idea que conecta directamente con uno de los pilares de One Piece: los sueños pueden ser diferentes, pero lo que te permite avanzar es la determinación de alcanzarlos. Mientras que el personaje de Ganzo, el tío de Tobio, aporta una dimensión diferente. Su vínculo de infancia con Woonan permite conocer el pasado del legendario pirata y descubrir que detrás de su obsesión por el oro existía una historia relacionada con la amistad, las decisiones personales y los caminos que cada individuo decide tomar.

También la película aprovecha las características de los Sombrero de Paja para sostener el tono humorístico. Luffy y Zoro aparecen constantemente condicionados por el hambre, mientras Usopp utiliza sus habituales exageraciones para sobrevivir y Nami vuelve a demostrar su particular relación con el dinero y los tesoros. Cada integrante cumple así una función reconocible dentro de la aventura, aunque el relato mantiene su foco principalmente en Luffy, Tobio y la leyenda de Woonan.

En conclusión, “One Piece: la película” demuestra que, incluso 26 años después de su estreno, una historia puede conservar su valor siempre y cuando mantenga aquellos  personajes legendarios, carismáticos, una aventura sencilla pero efectiva y temas que forman parte de la identidad de la saga. El reestreno en Argentina trae nuevamente a la pantalla grande una de las primeras películas de One Piece para que todos los amantes del anime y del manga que no tuvieron la posibilidad de verla durante su estreno oficial en el año 2000, la puedan ir a ver. Con una historia sencilla pero conmovedora, y con unos personajes tan importantes y queridos, esta película cumple con grandes creces.

Deja un comentario

Compruebe También
Cerrar
Volver al botón superior