La tercera entrega de la Atypical llegó a Netflix el 1 de noviembre pasado. Original de Netflix, la comedia dramática agridulce que ostenta Atypical se renueva para una nueva temporada disruptiva, y aunque no se toma en serio a sí misma, si trae a la mesa de discusión temas muy serios con un tono muy afable para el espectador casual. Po Lucas Ritchie.
Quizás Atypical sea todo lo que 13 reasons Why intento ser y no pudo, una ficción que pueda concientizar a la masa de gente comun sobre los obstaculos y las problemas de la gente con situaciones de vida especiales, en este caso el autismo.
Nuevamente protagonizada por Sam Gardner interpretado por Keir Gilchrist, la tercera temporada de Atypical recorre terreno inexplorado, en este caso el paso de Sam y sus pares hacia la universidad. Si bien el proceso de salto escolar e independización adolescente del terreno universitario es un periodo de crisis para todo joven, el caso de Sam y sus pequeñas batallas personales con la trivialidad y simpleza de la vida embelesa con inocente picardía a todo aquel que lo sigue desde la primera entrega.
Pero estos nuevos episodios también representan un desafío para el resto de los personajes, la hermana de Sam, Casey, deberá explorar su indecisión sexual y decidir esta vez quien pesa más, si su nueva amiga con beneficios Izzie o su actual novio Evan. Por otro lado el matrimonio de Elsa y Doug atravesará el inestable camino de la convivencia post adulterio de la temporada anterior, con consecuencias que afectarán a todos en la familia Gardner. Lo que promete esta nueva temporada de Atypical es la misma comedia distendida con leves lapsos de drama, pero con un sólido mensaje de conciencia social respecto a la no subestimación de los problemas tales como la depresión, el bullying, la infidelidad y el trato con las personas de necesidades especiales.




