Dirigida por Brad Peyton y estrenada el 24 de mayo, esta historia de ciencia ficción tiene una trama que se viene repitiendo cada vez más año tras año en el cine. Involucra ya no solo a robots que intentan destruir a la especie humana, sino que plantean la posibilidad de construir vínculos afectivos entre las personas y las máquinas.

La película está guionada por Aron Eli Coleite y Leo Sardarian y dura 118 minutos. En todo ese tiempo, es excesiva la cantidad de veces que Atlas (Jennifer Lopez) está al borde de la muerte. Ella es la analista de datos e hija de la investigadora que creó un sistema que sincroniza al humano con una nueva inteligencia artificial que cobra forma de hombre, y se llama Harian (cuya voz hace Simu Liu, tal vez lo recuerdes haciendo de Ken en Barbie). Entonces, Altas y Harian son algo así como hermanos.

El conflicto comienza hace 28 años cuando Harian toma la opción de fugarse de la Tierra para crear un plan que destruya a la humanidad ya que se trata de una vida que solo produce guerras, dolor, aniquila a otras especies, entre otros motivos que justifican para esta IA la destrucción del planeta. Cómo se transforma de “hijo prodigio” a líder de la tropa enemiga, es algo que el espectador y espectadora se enteran e incluso pueden deducir a lo largo de las dos horas que dura el film.
En esta guerra por salvar el mundo, todos los recursos de la Coalición Internacional de Naciones son utilizados (ICN son sus siglas en inglés que se ven como una marca publicitaria durante toda la película). Allí trabaja el General Jake Boothe, un papel importante pero pocas veces en escena que realiza Mark Strong. Por su parte, Sterling K. Brown hace del Coronel Elias Banks. La mano derecha de Harian, otra IA llamada Casca Decius, es interpretada por Abraham Popoola.

El recuerdo fácil de este tipo de argumentaciones es Terminator. Más atrás en el tiempo, la misma película hace referencia al pasado. Durante los primeros minutos, aparece un científico que cita la primera regla de la robótica de Isaac Asimov del siguiente modo: “Si haces un robot inteligente, la primera regla debe ser ´no lastimes gente´”.
Con un guión y efectos especiales que no despuntan, la actriz Lopez encarna un personaje donde debe pasar de un estado emocional a otro porque así lo indica el libreto y por momentos logra lo más complejo de su papel, demostrar que puede construir un vínculo físico y espiritual con una IA, pero “de las buenas”. Cuáles son las bases de una sociedad donde es posible eso ya estaba planteado en otra película, Her (Ella), protagonizada por Joaquin Phoenix. Si bien en esa historia el actor elige a una IA por sobre la relación con una mujer, en Atlas se repite la posibilidad de la existencia de un vínculo afectivo. Para tratarse de una peli que no descolla, ese ángulo de la trama es relativamente meritorio.

FICHA TÉCNICA:
Dirección: Brad Peyton
Producción: Joby Harold, Tory Tunnell, Brad Peyton, Jennifer Lopez, Benny Medina, Greg Berlanti, Sarah Schechter
Guión: Aron Eli Coleite y Leo Sardarian
Música: Andrew Lockington
Fotografía: John Schwartzman
Montaje: Bob Ducsay
Calificación
Actuación
Arte
Fotografía
Guión
Música
Una película de ciencia ficción que no despunta pero que vuelve sobre el problema de construir una relación afectiva entre una IA y un humano.




