“Atlantis” de Valentyn Vasyanovych. Crítica.

En estreno por Mubi una película varias veces premiada.

El film del director ucraniano ya recibió los premios de diversos festivales como mejor película de la sección Orizzonti en Venecia, mejor fotografía del Festival de cine europeo de Sevilla y el premio especial en el Festival de Tokio.  Por Nito Marsiglio.

La Atlantis de la que dialogaban Timeo y Critias en los textos de Platón, es ese lugar mítico del que tanto se ha hablado y que nadie pudo encontrar. Una isla donde todo era majestuoso para la época del filósofo griego, pero que nada tiene que ver con la Atlantis de Valentyn Vasyanovych.

Es una obra profundamente tanática, tomando al psicoanálisis de Freud, porque la muerte y el horror están presentes desde la primera escena. 

Desde una toma cenital, con cámara infrarroja, se ve a un soldado cavando lo que parece una sepultura. Aparecen dos soldados más empujando con los pies al cuerpo de un tercero que va rodando y luego de patearlo y golpearlo con un arma lo arrojan a la tumba y lo cubren con tierra.

En la siguiente escena, con una toma panorámica de un muro rocoso, aparece sobre la imagen estática un texto que informa tiempo y espacio: Ucrania 2025. 

Al mejor estilo de la ciencia ficción distópica y postapocalíptica, muy en sintonía con la época, el director plantea una Ucrania devastada luego de una larga guerra con Rusia. Y se ubica en la zona de Donbáss, lugar donde actualmente hay riesgo de conflicto armado entre las dos naciones.

Con un manejo de la fotografía y el arte magistralmente logrados, el autor va creando un clima absolutamente gris, de desesperanza, agobiante, donde se plantean continuamente que esa tierra está muerta y devastada. Donde todo está contaminado, donde cualquier lugar es peligroso porque puede tener minas explosivas enterradas. 

Son muchos los que le plantean a Serhiy (Andriy Rymaruk), el protagonista, de irse de Ucrania, incluso una mujer a la que él le salvó la vida por explotarle una mina. 

Las tomas generalmente son a contraluz, lo que le da un tono mayor de oscuridad, y no faltan las panorámicas con copiosa lluvia en un trasfondo gris, al mejor estilo de Tarkovsky. 

También hace una evocación al gran director Dziga Vertov al poner unas escenas de la obra “Entusiasmo: Sinfonía del Donbass,1931”.

En un reportaje el director mencionó que no utilizó a actores profesionales sino a personas que hubiesen tenido experiencia en combate.  De hecho el protagonista participó en la guerra como oficial de inteligencia.

Esto, de acuerdo a sus declaraciones, le permitió más realismo a los personajes y además que el guion fuera mutando durante el rodaje por información que le pasaban los actores de los hechos reales.

El film logra una atmósfera perfectamente creada que mantiene aplastado y en vilo al auditorio por 142 minutos. Pero al final de este, el espectador comprueba que cada escena estuvo perfectamente pensada y en su correcto lugar.

Es una obra preñada de desolación, de cadáveres y de angustias por un no futuro, provocados por la irracionalidad de las guerras.

Tal vez no sea la Atlantis de  Platón pero, en la de Vasyanovych, al menos Eros derrota a Tánatos y eso es algo que vale la pena ser visto.

Puntaje: 95.

Calificación:

Actuación
Arte
Dirección
Guion
Fotografía

Una película post apocalíptica pero con un mensaje que vale la pena.

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