El eco de una mirada

La eternidad filmada en primera persona

La inconfundible voz de María Gabriela Epumer devela su presencia sobre una pantalla negra. Segundos después, el sonido de unos pasos que suben una escalera nos anticipa el viaje. No asistimos a un homenaje convencional; las directoras Lucía S. Ruiz y Andrea Testa deciden correrse de los lugares comunes del género para entregar una obra donde el archivo doméstico se transforma en pura poesía cinematográfica.

El film se edifica sobre un tesoro invaluable: cincuenta horas de material inédito en formato casero que la propia artista registró entre 1995 y 2003, custodiado intacto por sus hermanos Claudia y Lito durante más de dos décadas. Al prescindir por completo de voces en off, testimonios contemporáneos a cámara o entrevistas explicativas, el documental toma una decisión estética radical y sumamente acertada. No hacen falta intermediarios porque la vibración de su presencia lo llena todo.

La puesta en escena da forma a un relato íntimo donde la cámara de Epumer se vuelve una extensión de su mirada suave y magnética. El espectador se convierte en un testigo privilegiado que espía el detrás de escena del rock argentino: desde la complicidad con gigantes como León Gieco, Mercedes Sosa y Gustavo Cerati, hasta la imponente postal de la cámara avanzando hacia el escenario mientras Charly García despliega su genialidad y Fito Páez observa desde un costado.

Ese contraste entre los conciertos multitudinarios y la calidez de lo cotidiano —donde conviven sesiones de grabación con Charly, fragmentos de su paso por el ciclo Fémina Rock en el festival Pirineos Sur y hasta momentos descontracturados cocinando junto a Francis Mallmann— es el corazón del film. Las texturas del video analógico traspasan la pantalla y exudan una sensibilidad que no requiere sobre explicaciones. Todo se complementa con valiosos archivos televisivos, como su paso por MuchMusic, donde su frescura y espontaneidad evocan la esencia, marcada por su abuelo Juan —guitarrista de Agustín Magaldi—, su hermano Lito y su tía Celeste Carballo.

En consecuencia, el documental hace honor a su nombre, extraído de su aclamado disco del año 2000. Al igual que una fragancia, la película es una experiencia sensorial, aérea y persistente, que retrata a la vanguardista del pop sutil, a la bajista rigurosa y a la aliada que llevaba paz y solidez a los escenarios más caóticos. “Perfume” no solo rescata el legado de una de las mujeres más influyentes del rock nacional; nos devuelve, con una dignidad artística conmovedora, la luz de una creadora inolvidable que se fue demasiado pronto, pero cuyo eco estético sigue flotando en el aire.

La película tuvo su estreno mundial en la Competencia Argentina del 41º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Próximas funciones en CABA: A partir del viernes 13 de noviembre (y todos los viernes de noviembre) a las 22:00 en el Malba Cine.

Funciones

 

Ficha técnica:

• Dirección: Lucía S. Ruiz y Andrea Testa

• Origen: Argentina

• Año: 2026

• Material de archivo: Archivos personales de María Gabriela Epumer (1995-2003)

• Participaciones en archivo: Charly García, Gustavo Cerati, Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, León Gieco, Celeste Carballo, Lito Epumer, Francis Mallmann.

• Producción: Claudia Epumer, Lito Epumer

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