Tras su paso por la 27° edición del BAFICI, el próximo jueves 7 de mayo llega a las salas argentinas “El último viaje a China”, el documental que se sumerge en el torbellino vital de la inolvidable China Zorrilla. Bajo la dirección de Alejandro Maci y la producción de Pablo Echarri, esta coproducción rioplatense se propone una misión ambiciosa: capturar lo inasible de una figura que fue, ante todo, un espíritu libre.
La película no se queda en la cronología convencional. El relato fluye a través de una charla atrapante entre Soledad Silveira y Carlos Perciavalle. Mientras ellos conversan, el espectador reconstruye no solo la trayectoria artística de China, sino su universo más íntimo: ese amor que la marcó, su humor filoso, su generosidad desmedida y una valentía que la llevó a ser una pionera absoluta.
Uno de los tramos más fascinantes del film explora su capacidad de reinvención. El archivo nos lleva de su infancia en París a su formación en Londres, para detenerse en ese misterioso y vibrante “retiro” en Nueva York a mediados de los 60. Es allí donde China, ya consagrada en el teatro uruguayo, decidió empezar de cero: trabajando como secretaria, enseñando francés y, casi como un juego compartido con Perciavalle, llevando las Canciones para mirar de María Elena Walsh al mismísimo Broadway.
Más que un documental biográfico, “El último viaje a China” es un retrato sensible y fuera de moldes. Logra mostrar a la mujer detrás del mito: la que desafió las convenciones sociales de su época y la que encontró una consagración tardía en el cine y la televisión argentina, demostrando que para el talento —como para ella— no existe el tiempo.
Una cita obligada para quienes quieran volver a encontrarse con esa mujer adelantada, capaz de convertir la vida cotidiana en una obra de arte.




