En el marco del BAFICI 23, Cine Argentino Hoy conversó con Jonathan Shaw, el tatuador de celebridades como Johnny Depp y Marilyn Manson que revolucionó el mundo de los tatuajes en los ‘80 en Nueva York y dejó todo por la escritura. Su vida cautivó la inspiración de los realizadores, Mariana Thome y Lucas Barros, que convirtieron su libro “Scab Vendor” en un documental imperdible sobre su historia de resiliencia a través del arte.
-¿Qué se siente estar en el Bafici presentando el documental que realizaron los directores acerca de tu vida?
-Estoy muy alegre de estar en Buenos Aires nuevamente; una ciudad donde tengo historia, tengo un hijo argentino que ha vivido siempre acá. La película fue inspirada por un libro que yo escribí, “Scab Vendor”. Esto generó la idea de los directores para hacer el film, así que el documental es para el libro como un cubito de sabor es para una vaca. Cubre la historia de una forma muy general y superficial, pero por otro lado, el libro fue el gran inspirador: un texto de más de 1000 páginas. Pero estoy muy contento con el resultado de la película, espero que pueda afectar a la gente de una forma constructiva y productiva porque son historias que parten de cómo nosotros compartimos nuestra fuerza y esperanza a los demás. Espero que sea útil para que alguien aproveche mi humilde historia.
El documental es para el libro como un cubito de sabor es para una vaca. Cubre la historia de una forma muy general y superficial, pero por otro lado, el libro fue el gran inspirador”.
-Para la gente que no conoce, ¿qué significa el término “Scab Vendor”?
-Es un juego de palabras en inglés, “Scab” es cáscara y “Vendor” es “vendedor”. No sé si está bien traducido en español, pero sería el vendedor de cáscaras. Es algo chistoso, algo peyorativo, pero de una forma cariñosa así lo puse en la portada del libro porque así lo siento.
-Es decir que haces un juego de palabras con la cáscara que se forma de manera natural cuando te tatúas?
-Sí, porque cuando una persona se tatúa es una mini-herida por introducir la tinta en la piel y, como una quemadura o cualquier herida, se crea una cáscara a medida que va sanando. Entonces, la cáscara sería naturalmente parte del proceso de cualquier tatuaje.
-¿Dentro del documental qué aspectos de tu vida aparecen?
-Se va a encontrar con mi vida de una forma generalizada: desde mi nacimiento, mi infancia, mi adicción a las drogas y mi recuperación, mi entrada en el mundo de los tatuajes en los años ‘70 como viajante, todo lo que tiene que ver con los tatuajes que les hice a las celebridades en mis 15 minutos de fama en Nueva York, hay de todo. Pero, la verdad, es el camino de una persona en busca de su esencia a través del arte y las aventuras que halló en el camino, el cual fue un poco raro, triste, alegre, un poco de todo. Esa es mi historia.
-¿Cómo fue tatuar a Johnny Depp?
-Johnny Depp es un tipo súper famoso, pero para mí es un amigo, un hermano. Lo conozco hace 40 años, no es un cliente es un amigo, es miembro de mi familia. Yo lo trato con mucho cariño y él también a mí. Es otra historia, yo lo conocía antes de que se hiciera famoso, le hice los tatuajes, pero la amistad es algo mucho más profundo, somos almas gemelas en cierta manera, nos identificamos en muchas cosas. Sé que yo lo inspiré en varias cosas y él a mí también. Así son las amistades. Obviamente, la vida que yo llevo es muy distinta a la suya: yo soy un humilde artista gitano que viaja por el mundo, y Johnny es un súper astro, pero en el fondo tenemos mucho en común sobre cómo vemos el arte, la vida, es un gran amigo y un apoyador de mi trabajo. Eso lo agradezco todos los días de mi vida.
Johnny Depp es un tipo súper famoso, pero para mí es un amigo, un hermano. Lo conozco hace 40 años, no es un cliente es un amigo, es miembro de mi familia”.
-¿Qué significa para vos la escritura y la profesión de tatuador?
-Tatué durante 40 años y hoy por hoy, tatúo de vez en cuando. Durante muchos años sentí como un grito buscando una boca que no tenía y cuando la encontré, empecé a gritar a través de las palabras, las cuales son muy poderosas. Con la palabra es que supuestamente Dios creó la tierra y el hombre, así que siento que la palabra fue el medio de mi salvación como artista y como ser humano, porque a través de ella podía expresarme de manera infinita más que mediante los tatuajes. Siento que con la palabra puedo involucrarme en el mundo de la humanidad.
Edición periodística: Andrea Reyes




