En general, los policiales escandinavos y los orientales siempre brindan una grata sorpresa a los amantes de las series negras. Es el caso de la apasionante y adictiva (nueve capítulos de una hora cada uno, que no se pueden dejar de ver) “Case” (2015): serie escandinava que se las trae en cuanto a misterios y perversiones varias, y que se encuentra disponible en la plataforma de Netflix.

Todo comienza cuando una púber aparece colgada en un galpón y, en principio, se cree que es un acto suicida, pero el transcurrir de los capítulos, que no pierden interés ni suspenso creciente a lo largo del inteligente relato, lleno de senderos que se bifurcan, irá aumentando las dudas, y una investigadora muy especial y poco agraciada será la que comandará un equipo de policías empecinados en llegar a la verdad.

Libro, actuaciones y dirección rozan la perfección. Hay que animarse a meterse en un mundo pesadillesco donde, en una trama rica en situaciones sorprendentes y bifurcadas, se tratan -con gran audacia- los planteos sexuales con menores. En un ambiente de hipocresía y complicidad, se mueve una red de pedófilos, que abusa de chicas con hogares conflictivos y las atrapa con alcohol, droga y prostitución infantil en redes; destrozando las vidas de niñas, muchas de ellas, que nunca habían tenido acercamientos a las urgencias de la libido.
Por lo tanto, abuso de menores, red de narcotráfico y prostitución, son los ejes de un trabajo de investigación ejemplar, para tratar de destruir a una plaga de psicópatas y perversos que están haciendo estragos en el mundo. Una serie imperdible, despojada de prejuicios y aleccionadora. Au voir.
Calificación
Dirección
Guion
Arte y Fotografía
Música
Actuación
Libro, actuaciones y dirección rozan la perfección. Hay que animarse a meterse en un mundo pesadillesco donde, en una trama rica en situaciones sorprendentes y bifurcadas, se tratan -con gran audacia- los planteos sexuales con menores.




