Desde mayo de este año, Cami Jara, streamer e influencer, tiene su propio unipersonal en el Teatro Premier: El show de Cami Jara. Tras el éxito, este mes se despide de la calle Corrientes para iniciar una gira por otras provincias.

El unipersonal está marcado por el humor y hace un recorrido por la corta pero efectiva carrera de Jara, donde retrata sus comienzos hasta hoy. Consta de algunos sketches, performances con la voz, contacto con el público y algo de stand up. Así, con un humor pícaro, recorre desde los inicios de su carrera en Twitch hasta convertirse en una joven reconocida y exitosa en redes, a través de anécdotas y monólogos.
Más allá de entretener, El show de Cami Jara propone un relato simpático y burlón sobre la vorágine de perseguir el éxito siendo una joven del conurbano de bajos recursos.
La obra está pensada para quien la sigue: si sos fan, la disfrutás. Si caés de outsider, el show parece quedarse a mitad de camino: el recurso de la emocionalidad, combinado con humor, no parece alcanzar.

Pero las limitaciones del unipersonal son responsabilidad de quien lo armó, no de ella. Jara se sube al escenario y lo convierte en algo mucho más grande de lo que el material ofrece: lo pisa como quien se adueña de algo, lo hace suyo por casi una hora y muestra su versatilidad artística. Persiste una artista polifacética, con carisma. Una joven segura, que se divierte y sabe lo que hace: eso logra que, de alguna manera, la obra cierre bien.
En definitiva, el mérito no es de la obra, sino de la artista. Para ser tan joven, Jara demuestra carisma y versatilidad, y deja claro que lo suyo recién empieza. Que no nos encuentre sorprendidos cuando la veamos en proyectos más ambiciosos en el futuro




