A lo largo de la historia, la cual empezó el siglo pasado, el BAFICI fue creando y acompañando carreras de directores. Hizo de vidriera para la mayor parte de la carrera de Juan Schnitman, quien en esta edición presenta su última película, “Nuestra parte del mundo”. Queda una última función el domingo 6 de abril a las 15:50 en el cine Cacodelphia.
La pareja ya decidió separarse, no sin antes realizar un último viaje familiar para pasar fin de año en Córdoba. Presenciamos las horas previas al viaje. Mientras hacen los bolsos, rememoran aquello que los une y todas las cosas que los separan. Siempre procurando no despertar a su hijo que aún está durmiendo.
Si decidir hacer una película ya es una apuesta muy difícil de sacar adelante, una donde todo transcurre en una sola locación es como jugarle un pleno al 0 de la ruleta. En este caso, la fortuna o mejor dicho el trabajo y esfuerzo de muchas personas, es favorable.
Este tipo de audiovisuales suelen depender, sobre todo, de la interpretación de los actores. Juan Francisco Barberini y Margarita Molfino hacen su trabajo de manera sublime. Creando un universo entre ellos siempre al borde de la implosión, sin que nunca llegue a la destrucción. Logrando reconstruir todos los años de relación que no vimos, en tan solo una corta madrugada.
Todo dentro de un departamento abarrotado de cosas y cositas. Un hogar completamente habitado, tan desordenado como su relación. Con tan poco espacio para moverse, para respirar o pensar. Un gran logro por parte del departamento de arte. La fotografía también tiene sus puntos álgidos, logrando recrear un paulatino amanecer porteño casi como en tiempo real.
Este spin-off/secuela de “El incendio” (2015), es por momentos asfixiante. “Nuestra parte del mundo” de Juan Schnitman, juega muy bien sus cartas. Para el momento en que el espectador ya no puede aguantar tanta tensión, lo saca a la terraza o al pasillo para respirar. Cuando parece que ya no se soporta tanta discusión, se despacha con un tercer acto tierno y divertido que permite que uno pueda volver a respirar con normalidad y forme una sonrisa en su rostro.
Calificación.
Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
Actuación
Este spin-off/secuela de “El incendio” (2015), es por momentos asfixiante. “Nuestra parte del mundo” de Juan Schnitman, juega muy bien sus cartas. Para el momento en que el espectador ya no puede aguantar tanta tensión, lo saca a la terraza o al pasillo para respirar. Cuando parece que ya no se soporta tanta discusión, se despacha con un tercer acto tierno y divertido que permite que uno pueda volver a respirar con normalidad y forme una sonrisa en su rostro.




