
Desde tiempos inmemoriales, la venganza es el motor que tracciona la trama de los dramas más importantes de la historia. En la primera película de Gonzalo Demaria, actúa como combustible de avión. “Nene revancha”, cuenta con las actuaciones de Jose Gimenez Zapiola, Luciano Caceres, Brenda Gandini y Eliam Pico. Llega a los cines este jueves 12 de marzo.
Un encuentro fortuito entre dos jóvenes que se encuentran cumpliendo condena en un penitenciaria, dará inicio a un plan de revancha sin igual. Los hijos pagarán los pecados de los padres. Pecado que marcaron sus vidas a fuego y no dejaron otro camino que la venganza.
El audiovisual comienza con un ritmo vertiginoso. En pocos minutos entendemos de dónde viene y a dónde va. Pero claro, siempre falta saber cómo. El primer acto, pasa volando. La penitenciaría pereciera un parpadeo en comparación a lo que resta del audiovisual. Y quizás esto hace que se genere un desbalance en la trama.
Al aparecer el personaje interpretado por Luciano Caceres, todo se ralentiza. Quizás sea por la ceguera del mismo o por sus problemas de memoria. Los cuales le dan una complejidad interesante al mismo. Sin embargo, al ganar tanto peso dramático, puja por el protagonismo de nuestro personaje principal y la venganza demora en llegar.
Sergio Leones comentaba muchas veces de la importancia de los caballos para la dimensión épica del western. En este caso podríamos decir que el boxeo son esos caballos. Al encuentro final de venganza le falta un poco de boxeo. Quizás en busca de retratar algo realista, perdió el boxeo que nos había dado al principio. Una lucha con un boxeador ciego, siempre tiene potencial de épico.
La primera película de Gonzalo Demaria, “Nene revancha”, tiene muchas ideas interesantes. Pero sobre todo una actuación extraordinaria por parte de sus dos protagonistas. Si bien la banda sonora no es la que uno esperaría en una audiovisual de este tipo, sorprende y se amalgama excelentemente a la trama.




