La segunda parte del relanzamiento de la trilogía, que en esta entrega es protagonizada por Ralph Fiennes, Jack O’Donnell, Alfie Wiliams y Chi Lewis-Parry, se encuentra en cines desde el jueves 15 de enero.

Ampliando el mundo creado por Danny Boyle y Alex Garland en “Exterminio: La Evolución”, pero dándole un giro radical, Nia DaCosta dirige “Exterminio: El Templo de Huesos”. Continuando con la historia post-apocalíptica, el Dr. Ian Kelson (Ralph Fiennes) descubre un hecho beneficioso para los infectados, donde advierte una nueva y llamativa relación, generando consecuencias que podrían cambiar el mundo tal y como lo conocen.
A su vez, el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O’Connell) se convierte en una pesadilla de la que no puede escapar, derivado del final de la anterior entrega. En el mundo de El templo de huesos, los infectados ocupan un rol secundario, ya no son la amenaza letal para la supervivencia.

Lo amenazante es el accionar de la humanidad, que puede ser extraño y aterrador, ante hechos que condicionan la vida humana, donde las personas elevan su egoísmo, su locura (muy presente en el film) y la sed de poder al máximo, cuando no solamente tienen que sobrevivir al virus biológico, sino al virus del cataclismo humano.
El guión es un gran pilar, plantea algo diferente, se arriesga a contar una historia con conflictos complejos entre los personajes y que están bien unidos entre sí. Brinda una bocanada de aire fresco necesaria, acompañado en la primera parte con sangre y trauma y, por momentos, posee algunos tintes cómicos/sarcásticos para romper con el clímax filosófico, generando una buena dinámica, encajando bien con el contexto que viven los protagonistas.

Párrafo aparte merece el sostén de la película, Ralph Fiennes, quién se convierte en la voz razonable de todo lo que sucede y respalda a su personaje y al resto, en especial el de Jimmy Crystal, líder de una especie de secta, traumatizado con su padre. También se destaca la actuación de Chi Lewis-Parry, que con gestos, miradas y gemidos muy sentidos, transmite una gran profundidad.
La banda sonora, encabezada con canciones de Duran Duran, Iron Maiden y Radiohead, ayuda a definir rasgos del Dr Kelson y es una grata compañía en diversas situaciones, generando un ritmo agradable.

La dirección de Nia DaCosta, quién no cuenta con la vasta experiencia de Boyle, es básica y simple, con paisajes naturales abiertos, donde la innovación queda excluída, con escasas situaciones de terror psicológico y gore, para centrarse más en cuestiones humanas.
“Exterminio: El Templo de Huesos”, que desde el jueves 15 de enero se encuentra en los cines, es un film que otorga un soplo distinto, se arriesga, es funcional a la trama y regala una última secuencia que vale verdaderamente la pena: es una auténtica joya para quiénes siguen y disfrutan de esta saga. Memento mori.

FICHA TÉCNICA
- Dirección: Nia DaCosta.
- Guión: Alex Garland.
- Elenco: Ralph Fiennes, Jack O’Connell, Alfie Williams, Erin Kellyman, Chi Lewis-Parry.
- Producción: Danny Boyle.
- Música: Hildur Guðnadóttir.
- Fotografía: Sean Bobbitt.
- Montaje: Catrin Hedström, Evan Schiff.
- País: Reino Unido, Estados Unidos.
- Duración: 110 minutos.




