396 Lectura de 1 minuto
El director de clásicos como “Novecento” y “Último tango en París” aterriza en los cines de la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba con una versión restaurada de “El Conformista” estrenada en 1970.
La historia cuenta un trauma infantil brutal que se va revelando poco a poco, pero que está muy claro desde el comportamiento y las acciones que realiza Marcello Clerici (Jean Louis Trintignant). Parece un film de simple lectura cinematográfica pero no lo es. El protagonista tiene una vida solitaria. El pasado que Marcello creía haber sepultado bajo la protección que le brindaba la ideología del régimen reaparece con la llegada de Lino.

De esta manera, el viaje llega a su fin en la noche en que cae el fascismo y el mundo ordenado y correcto que tanto había anhelado alcanzar.
Para Clerici, resulta difícil ser un hombre normal ya que su compromiso con el mundo fascista va más allá de su simple adhesión al régimen. Acaba de aceptar una misión que tiene como objetivo no sólo demostrar su lealtad al partido, que nadie cuestiona, sino también probarse a sí mismo, convencerse de su masculinidad (rasgos de una posible homosexualidad reprimida desde su infancia) y sentirse capaz de empuñar un arma y matar.

El trabajo fotográfico de Vittorio Storaro es excepcional, destacándose por una cuidada contraposición visual. En la primera parte de la película, predominan los tonos fríos y las sombras bien definidas, casi convirtiendo al filme en blanco y negro. Sin embargo, en la segunda parte ocurre un cambio radical en el estilo de iluminación. París, como símbolo de libertad, se presenta con colores nunca antes vistos y la luz incluso ilumina las sombras.

La dirección de la cámara es maravillosa en esta película. Tiene un papel importante y actúa como testigo de todo lo que sucede escena tras escena. Algunas escenas llenas de suspenso y desconcierto presentan secuencias de planos inclinados que rompen con la típica mirada horizontal y generan una sensación incómoda. La técnica nos conecta emocionalmente con el personaje principal. En resumen, esta película es de culto. De esas filmaciones que valen la pena ver.