“Belén” de Dolores Fonzi. Crítica

La película se estrena en Argentina unos días antes de viajar a competir al Festival de San Sebastián

Inspirada en hechos reales Belén cuenta la angustiante historia de una joven tucumana acusada de realizarse un aborto clandestino y condenada a 8 años de prisión por homicidio.  En esa instancia una abogada militante decide hacerse cargo del caso contra todo un sistema judicial que está en su contra.

Belén es la nueva película de Dolores Fonzi como directora y continua explorando el universo femenino y la sororidad con personajes fuertes y muy queribles.  Si Blondi retrataba la maternidad moderna con herramientas que remitían al mejor cine indie (onda Jason Reitman y Diablo Cody) aquí estamos ante una obra más clásica, un thriller judicial al mejor estilo Clint Eastwood, con investigación y denuncia social pero nunca dejando de lado la humanidad de sus dos protagonistas: por un lado la acusada y todo su calvario y por el otro la abogada heroína dispuesta a todo por alcanzar la justicia.

El guión a cargo de Dolores Fonzi y Laura Paredes está compuesto por muchos elementos atractivos y todos muy bien balanceados.  De esta manera Belén funciona a muchos niveles.  Estamos ante una película testimonial con un caso emblema de una lucha y un proceso social iniciado por mujeres contra un sistema de valores injusto y vetusto.  Una trama judicial con muchos obstáculos y personajes indignantes.  Una historia sobre una mujer inocente cumpliendo una condena en la cárcel y finalmente el componente familiar en la subtrama de la abogada y esos vínculos entre colegas que construyen cotidianeidad y humor y funcionan como un alivio a la tensión y urgencia constante que propone el relato.

Hay un elenco multiestelar donde todos aportan grandes momentos con su presencia: Laura Paredes, Luis Machin, Julieta Cardinali, Sergio Prina y Cesar Troncoso, todos geniales incluso nos queda la sensación de que cada uno pudo tener más desarrollo, pero la duración tenía que ser otra.  Una historia tan comprometida como ésta tal vez merecía ese riesgo.  Pero hay que destacar sin dudas a Camila Plaate que lleva a su personaje a momentos extremos que emocionan y erizan la piel y Dolores Fonzi que construye a otra luchadora inclaudicable con pasión y ternura logrando otro personaje femenino icónico.

Belén tiene el compromiso, la fuerza y las emociones de las películas que nos hicieron amar el cine.

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