Según una leyenda urbana,”año bisiesto, año funesto”.Creer o reventar, el 2020, que transitamos con penurias, resignación y algo de esperanza, por la pandemia que sacude al mundo, además de complicarnos la vida y la salud, nos lleva queridas figuras del espectáculo:la alegría vital y el humor zafado de Horacio Fontova la risa inteligente y reflexiva de Marcos Mundstock, de Mastropiero a José Duval, comandando el humor culto, elegante,irónico y sofisticado de Les Di, con su voz privilegiada e histrionismo sin igual, el talento singular de Susana Ortiz y, ahora, la inesperada muerte de Silvia “Goldy” Legrand, hermana gemela de Mirtha, a los 93 años, a raíz de un paro cardíaco mientras dormía la siesta.
A diferencia de su famosa hermana, la carrera de Silvia, en pleno éxito, juntas o separadas, se termina en 1944, luego de filmar El juego del amor y del azar, y eligiendo su vida privada por sobre su carrera artística.Luego,volvería, en 1959, por pocos años hasta su retiro definitivo.
Debutó con su hermana, en 1940, en Hay que educar a Niní, vehículo para la maravillosa Niní Marshall, en el esplendor de su carrera,y las gemelas participando en breves escenas.Aparte de esa comedia, Mirtha y Silvia actuaron juntas en Soñar no cuesta nada, Novios para las muchachas y Claro de luna, luego cada una seguiría por su lado.Así,Silvia filmó, en solitario, doce películas más, con una interrupción artística de casi quince años.Después de ese prolongado paréntesis, en 1959, vuelve al cine con Campo arado, El bote,el río y la gente, Los acusados, Bajo un mismo rostro(donde vuelve a compartir cartel con su hermana, a las órdenes de Tinayre) y Juan Manuel de Rosas(1970), donde personificó a Mariquita Sánchez de Thompson y fue su retiro definitivo de la pantalla grande.
También hizo teatro(Blum) y televisión(Carola y Carolina,con su hermana, Silvia muere mañana, Robot y Sol, mar y Silvia).Goldy fue una buena actriz dramática, mientras que Chiquita, antes de transformarse en el personaje de sí misma,brilló en la comedia brillante (El retrato, Vidalita, Esposa último modelo) y su inexpresividad para el drama quedó demostrada en La patota, Con gusto a rabia y Bajo un mismo rostro.
Lejos de los placeres de la fama y el cholulismo de su hermana, Silvia, muy querida por familiares, amigos y miembros de la colonia artística nativa, mantuvo un perfil bajo y una vida casi secreta y reservada.Sincera, dulce, transparente y sin ningún retoque plástico ni exigencias en su figura, se destacó por su inteligencia y su prodigiosa memoria cinematográfica, compartiendo una genética muy parecida a la de sus hermanos.
¿Se pueden separar las gemelas o llevan una relación simbiótica de por vida?.Las Legrand se querían mucho y estaban en comunicación permanente y, curiosamente, Mirtha,a pocos días de la muerte de su hermano Josecito, manifestó entristecida: “Con mi hermana no lo podría soportar.Prefiero morirme yo primero”.Deseo en oposición, salvaguardando la eternidad, o simple jugarreta del destino, contra el que nadie la talla? El cielo fue testigo.




