“Barrabrava” temporada 2 de Jesús Braceras, crítica.

La cultura de los barrabrava siempre estuvo presente en el futbol, incluso en algunos clubes de barrio o chicos. Es una parte del folclore de este deporte en Argentina. Siempre rivalizan con los jugadores e hinchadas de los otros clubes, a veces incluso con su propio equipo, pero siempre dicen llevar los colores en el corazón, y hacer por ellos lo que haga falta. Lo que quizás no es tan conocido son las internas que hay en estas, los cambios de liderazgo y sus negocios con la dirigencia o la policía.

Ver cartel

La segunda temporada de “Barrabrava” se sitúa unas semanas luego del final de su primera parte. Tras pelearse con su hermano César, el Polaco se hizo con el control de la barra, y su nueva política es la de no negociar con la policía ni con las facciones disidentes. Esta medida genera una rápida escalada de violencia y una seguidilla de víctimas a su alrededor. Por lo que su mano derecha, el oveja, decide llamar a César para que vuelva y así traer paz a la barra.

Tras el estallido de su relación en la temporada pasada, César y el Polaco se distanciaron completamente. El primero se replegó al antiguo centro de operaciones de la barra cuando la manejaba su tío. Por su lado, el Polaco intenta manejar al grupo lo mejor que puede mientras resiste la presión de la policía, al mismo tiempo que mantiene a su familia lejos de la violencia propia de su club.

Si bien el hincha o la persona promedio se puede imaginar un poco lo que hay atrás de la barra brava de un club, realmente nunca se puede hacer una idea real de lo que sucede. De las internas por el control, de sus negociados con la policía para que no los molesten o interrumpan sus actividades, o los negocios que permiten que sus propios cabecillas puedan vivir de eso. Por suerte la serie se atreve a mostrar esa dimensión, por lo general desconocida, y a desarrollar a los personajes al mismo tiempo.

La serie, producida por Cimarrón Cine y distribuida por Amazon, fue dirigida por Jesús Braceras y escrita por él mismo junto a Gabriel Nicoli. Cuenta con ocho episodios de 45 minutos y su elenco lo conforman Gastón Pauls, Matías Mayer, Mónica Gonzaga, Violeta Narvay, Neo Pistea, Gustavo Garzón y Liz Solari, entre otros. De la dirección de fotografía se encargó Daniel Ortega, mientras que la musicalización corrió por cuenta de Ezequiel Flehner y .Maximiliano Padin.

La última temporada de “Barrabrava” logra aterrizar una segunda parte redonda. Sabe como desarrollar a sus personajes a la vez que muestra parte de su pasado. Entre la música y la fotografía consigue construir el clima ideal para cada escena. Y las actuaciones, sobre todo la de Matías Mayer y Gastón Pauls, son realmente sólidas.  

 

 

Deja un comentario

Volver al botón superior