“Yina Murano: Muerte a la hora del te” de Alejandro Hartmann, crítica.

Cada vez es más frecuente ver documentales o docuseries sobre personajes emblemáticos de la historia. Ya sean políticos, próceres, víctimas y personajes imprescindibles de algún suceso o periodo histórico y, sobre todo, criminales y asesinos. Es por eso que, en un género que se viene cargando cada vez más de producciones que siguen la misma formula, se debe innovar o buscar un valor agregado, no solo mostrar la vida y obra de la persona de interés. Una forma podría ser brindarle a la obra una personalidad semejante a la de su razón de ser. En este caso, el aura de Yiya se refleja completamente en su medio.

“Yiya Murano: Muerte a la hora del te” sigue, a través de diversos testimonios, el caso de la envenenadora de Monserrat. A quien condenaron a prisión perpetua por envenenar a tres de sus amigas para encubrir una estafa en la Argentina de la plata dulce, durante la última dictadura cívico miltar. Para reconstruir el caso y traerlo a la pantalla chica llaman a Martín Murano (hijo de la condenada) y a Horacio Romeo, ex comisario a cargo del caso en el 79.

La producción cuenta con el archivo real del caso y lo entremezcla con tomas grabadas, en clave de faso documental, para lograr dar una imagen más tangible de Yiya. Es a través de estas que el espectador se puede dar una mejor idea de quién era ella y cómo pudo llevar acabo los asesinatos. Además, la presencia de su hijo Martín, quien fue uno de los principales detractores de su madre a lo largo de toda su vida, sirve para constatar y corroborar las extravagancias y la personalidad de la envenenadora de montserrat.

El documental no solo retoma el caso de Yiya de manera ilustrativa. Sino que busca precisar una imagen de quién fue realmente. Cómo se vestía, los amantes que tenía y que le permitían entrar a las mesas de dinero de los 70, sus negociados y su extravagante personalidad, siempre lista, como si fuera un personaje. Para ello, el director viste a su obra como Yiya. La acompaña constantemente con música de la epoca, que refleja con exactitud el caracter de su protagonista. También sabe jugar con la fotografía y el blanco y nego para dotar a la obra de la misma excentricidad que rebosaba de su personaje.

El documental, producido por Haddock Films y distribuido por Netflix, fue escrito por Lucas Bucci, Tomás Sposato y dirigido por Alejandro Hartmann. Dentro de la lista de entrevistados se encuentran  Martín Murano, Horacio Romeo, José Massoni, Jorge Arona, Virginia Messi, Jorge Ávalos, Jorge Arévalo, Mariana Olivera Venturini, Eloy Ayala y Martín Olivera Venturini, entre otros. Tiene una duracion de 103 minutos y cuenta con la fotografía de Alejandra Martín y la musicalización de Leo Sujatovich.

“Yiya Murano: Muerte a la hora del te” es un documental cumplidor. No solo trae a la actualidad una historia que mucha gente desconoce o no recordaba, pero sabe hacerlo desde una perspectiva entretenida y atrapante, pero sin ser irrespetuosa para con las familias de las víctimas. Esto lo logra a través de un montaje ágil, divertido de ver y acompañado por una banda sonora que termina de construir los climas por los que pasa la obra. Pero, a su vez sabe cuando desacelear y darles voz a las víctimas en los momentos mas solemnes.

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