EL ACTOR ROBERTO PELONI INTERPRETANDO EL MONÓLOGO FINAL 

En la sala más pequeña del Teatro Maipo regresa en un ámbito ideal para la complicidad con el público, Roberto Peloni, un actor todo terreno que deslumbra haciendo teatro infantil, comedias musicales y en este caso le sobra talento para incursionar en un género que retorna con salud que es el café concert. por Javier Erlij

Una puesta con pocos pero efectivos elementos, no más de una camilla y unas pocas sillas que sirven de marco para que Peloni despliegue su galería de personajes desopilantes en 80 minutos a puro humor corrosivo como las recordadas aguafuertes porteñas que escribió Roberto Arlt.

Un hospital público es el ámbito elegido para desarrollar los diferentes monólogos en los que no falta criticas hacia la clase política actual pero que tampoco se salvan de la mirada crítica el anterior gobierno.

Tatiano, un hombre que bajo el argumento de haber sido alimentado en su niñez con mucho pollo, hiperdesarrolló sus senos desbordando leche de los pechos, sirve a través de la comicidad para tratar la estigmatización, el bulling, que sufren los transexuales y el diferente a diario.

Selva, una camionera tocando el bombo, cuenta su historia conviviendo con otra mujer, mientras espera a su esposa que está por tener un hijo y se la pasa vitupereando contra la gestión macrista por la baja calidad democrática en su gestión más allá de haber sido elegido por vía democrática, magnífica composición que denuncia con una mirada mordaz de todos los estigmas que sufre el colectivo de lesbianas.

Una imitación de la gobernadora María Euguenia Vidal y otra de un payamédico, el Dr. Donald, inspirado en el presidente Trump  con su títere Mauri, en alusión al presidente argentino, siendo funcional a los intereses de los Estados Unidos, es otra de las imitaciones fuertes de la velada.

Luego, la última composición es un homenaje a uno de los pioneros del género del café concert, como es Antonio Gasalla, componiendo Peloni a una empleada de limpieza de un hospital público mostrando  por todas las vicisitudes que tiene que pasar para llegar a su ámbito laboral.

El tránsito entre personaje y personaje es acompañado por imágenes de vídeos clips también a cargo del actor con una estética que no descuida las nuevas tecnologías.

El motivo de “Pelonintensivo” es rendirle un homenaje a los 50 años de la incursión en el género por parte del productor y dueño del Teatro Maipo, Lino Patalano.

Cierra la puesta con un parlamento final que cuenta su vida sobre el escenario el artista logrando un emotivo climax intimista y demostrando que el café concert  está más vivo y revitalizante que nunca.

El espectáculo tiene la colaboración artística de Malena Guinzburg y Claudio Tolcachir siendo las funciones son en la Sala Maipo Kabaret los viernes y sábados a las 23:15 hs

 

 

 

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