CineCriticaDocumentalesDramaEstrenosFestivalesIndependientesPelículas Argentinas

“Tirar del carro” de Constanza Niscovolos. Crítica.

Hasta el 2 de junio se puede ver en el 19 FICDH.

Este documental de 49 minutos que está dentro de la temática Movimientos Sociales y dentro de la sección de Miradas de Género del 19 Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos, es una de esas joyas extrañas, únicas, que es poco común que alguien se encuentre y se siente inmensamente feliz si logra hacerlo. Por Nito Marsiglio.

Dicen que el arte es un proceso de doble vía. Por un lado está quien realiza la obra y por el otro quien la aprecia. Y dicen también, que se resuelve esa extraña ecuación que llamamos arte, cuando se logra alguna forma de comunicación entre esas dos partes. 

De alguna manera es menester que la obra produzca “algo”, movilice a quien la aprecia. No importa cómo lo haga, si con el embelesamiento ante la belleza, el rechazo violento ante la fealdad, o cualesquiera de la inmensas cantidad de emociones que se pueden despertar en un ser humano. 

Lo importante es que la obra lo saque de ese estado de “zombie”,  de sonambulismo por el cual transita la mayor parte del día y la mayor parte de sus días.

Partiendo como premisa de esta idea, “Tirar del carro” es una obra de arte. 

Tómese de la frase de John Berger, con la cual comienza, solo los tres últimos párrafos, y se ve que para muestra basta un botón. 

“Reclamemos nuestras palabras. 

En la guerra, la oscuridad no tiene bandos. 

En el amor, la oscuridad confirma que estamos juntos”. Son estos tres últimos párrafos los que definen la obra del personaje magistral del film que es Jackie Flores. 

Una niña de apenas nueve años, se escapa de la violencia familiar en su casa de Córdoba y se va a vivir a la monstruosa megalópolis de la Ciudad de Buenos Aires. Y allí comienza a sobrevivir. Pasan algunos años hasta que descubre su oficio la de “cartonera”. Es con este medio con el que ella logra no solo sobrevivir sino también criar a sus hijos y que logren ir a la universidad. 

Pero allí no termina el peregrinar de esta encarnación de “Teseo”. Logra estudiar, ayudar a formar una cooperativa y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, una escuela, comedores y viajar al exterior, como el África, para ver otras realidades y compartir experiencias.

Constanza Niscovolos logra artística y majestuosamente que el auditorio tome conciencia de esos seres humanos que van por las calles tirando de un carro cargado y deje de desviar la mirada.

Pero tal vez lo más importante que logra es que, si el espectador es de los que piensan que ya no existen los héroes, le demuestra de esta manera que está totalmente equivocado.

Puntaje: 95.

Calificación:

Dirección
Fotografía
Montaje
Música

Un documental que transforma positivamente la mirada del espectador sobre un sector marginal de la sociedad.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también

Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar