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“Tengo un problema con un grupo de delincuentes que estaban en un barco de Haití. Ellos eran muy peligrosos.” Expresó Dudu uno de los participantes del documental ESPERANZA EN LA FRONTERA por A&E.

Se estrenará este domingo 16 de enero a las 22hs.

A&E realizó una conferencia de prensa para el lanzamiento del documental ESPERANZA EN LA FRONTERA, que narra la travesía de miles de migrantes haitianos que buscan una vida mejor fuera de su país. Con desgarradoras imágenes de una realidad cada vez más frecuente en nuestro mundo. Por Nito Marsiglio.

Judith Cabrera: “No creo que todas las situaciones o todas las familias o personas que emigran sea particularmente para llegar a Estados Unidos. Si es tal vez la meta de la gran mayoría, pero la razón para salir allí, para enfrentar todo lo que enfrentan, parece ser más el desplazamiento por violencia, por pobreza extrema. Hay un poema, ahorita no recuerdo quién lo escribió, que dice: Nadie deja su casa a menos que su casa sea la boca de un tiburón. Entonces están huyendo más que yendo hacia un lugar. Y eso es lo que motiva en gran parte todas estas acciones, aguantar todo lo que aguantan en el camino.”

Judith Cabrera, una de las entrevistadas, es coordinadora de un albergue para la población migrante “Border Line Crisis Center”.

Cine Argentino Hoy: Quería saber si existen más organismos que, como el tuyo, cumplen esta magnífica función tan loable y que interconexión tienen? ¿O si existe alguna organización nacional o supranacional que los nuclee? 

Judith Cabrera: “Pues existen muchas organizaciones, claro. Existen muchas organizaciones, desde la sociedad civil, que sinceramente hacen la mayor parte del trabajo para enfrentar las situaciones que se deriven de la migración. Existen instancias gubernamentales. En México está el Instituto Nacional de Migración, en el Estado, tenemos la Subsecretaría de Atención al Migrante. En el municipio también hay una dirección de Atención a Asuntos Migratorios y existe en algunas agencias internacionales como ACNUR de la ONU. La COMAR que son para atender estos casos de asilo en México. UNICEF. Pues sí, hay muchas, muchas instancias. No hay una buena articulación. Quiero pensar que no hay una articulación todavía y que se puede dar. También la OIM, la Organización Internacional del Migrante, que también es de la ONU. Ellos están empezando a organizar, pues por lo menos en el lado de la atención psicosocial, una respuesta coordinada. Y la cuestión es que particularmente en Tijuana, el tema migratorio que está presente desde siempre es una ciudad que se formó con migrantes, no tuvo tanta visibilidad en medios hasta 2018 a partir de una caravana muy grande que llegó y a partir de eso son muchas organizaciones empezaron a ver la problemática y se empiezan a poner en práctica todas estas intervenciones, pero creo que todavía nos falta mucho porque creo que hay más recursos que se pueden aprovechar mejor.”

Dudu: “Cuando estuve en Venezuela estaba el presidente Chávez porque amaba mucho a los haitianos. Después de la muerte de Chávez, el país tiene mucho problema y yo me fui a Brasil. En Brasil fui a un albergue. No tuve problema en buscar trabajo con los otros. Después yo fui a Chile. En Chile yo trabajaba bien, gana mucho más plata que acá porque acá no trabaja. Hay un problema en Chile, los chilenos son como los africanos, los chilenos son muy egoístas. Cuando la cosa se cambia por los inmigrantes, ellos siempre hablan mal de los haitianos. Decían que nos fueramos de su país. No me sentí bien allá. Después llegó a México el 6 de octubre. Yo llego con Daniel y la Judith. Yo estoy en el albergue, no tengo problema. Ahora me siento bien.”

Día a día, en distintas partes del planeta, por diferentes motivos, guerras, hambrunas, crisis climáticas, persecuciones políticas o religiosas nos enfrentamos con imágenes desoladoras de familias completas migrantes tratando de encontrar un lugar mejor en donde sobrevivir. Esta es la cruel realidad a la que se ve sometida gran parte de la humanidad en estos momentos que vivimos.

En 2016 alrededor de 3400 haitianos llegaron a la ciudad fronteriza de Tijuana, México. Más de la mitad regularizó su situación para poder trabajar y hacer su vida ahí. En septiembre de 2021 se estima que más de 30 mil inmigrantes cruzaron a la ciudad de Del Río en Texas. Miles fueron repatriados. La migración haitiana son en su mayoría familias enteras que salieron de Haití después del devastador terremoto de 7.3 grados en Puerto Príncipe del 12 de enero de 2010 que dejó cerca de 200.000 muertos y más de 300.000 heridos. Luego de años de vivir en Chile y Brasil con la llegada de Biden se aceleró una migración masiva hacia Estados Unidos siendo México la última parte de esta travesía. Después de cruzar el territorio mexicano, los migrantes se enfrentan a una dura realidad en la frontera norte. Sin papeles que regularicen su situación migratoria, no pueden acceder a empleos formales y, a veces, ni siquiera les es fácil retirar el dinero que les envía su familia desde Estados Unidos. La supervivencia en las fronteras de México no es sencilla.

“Esperanza en las Fronteras”, fue grabada en Tapachula, Chiapas, ciudad fronteriza ubicada al sur de México y en Tijuana, Baja California, ciudad fronteriza ubicada al norte de México. Este documental de una hora cuenta con la dirección creativa del reconocido productor, director y fotógrafo Carlos Pérez Osorio (Las Tres Muertes de Marisela Escobedo; Septiembre: Relatos de un Sismo, Las Crónicas del Taco) bajo la dirección de Guinduri Arroyo. Esta gran producción original de A&E realizada con la productora CROMÁTICA es narrada por Julio Bracho y fue grabada y editada en tiempo récord, durante los meses de octubre y noviembre del 2021, para presentar un documento actual sobre la situación de los migrantes haitianos.

En su paso por México migrantes haitianos comparten sus historias. A partir de sus voces, se dibuja su travesía por diferentes países, la pesadilla de cruzar el Darién, las caravanas y la sombra de la deportación. Ante un futuro incierto, la esperanza de una vida mejor los alienta a cruzar la frontera hacia los Estados Unidos. A partir de una investigación con expertos y coordinadores de albergues para migrantes ubicados en la frontera sur y en la frontera norte de México, A&E seleccionó tres historias-eje que representan el fenómeno de la migración haitiana en México: las de Ismaye, Dudu y Marcelin.

ISMAYE – 15 años

Ismaye es hija de Valancia e hijastra de Raynold (“Ray”). Salió de Haití con su familia y recibieron asilo humanitario en Chile. Después de varios años de residencia allí, decidieron intentar emigrar a Estados Unidos, estableciéndose en el trayecto un periodo largo en Tapachula, Chiapas (Frontera Sur de México). Cuando su madre y su tía salen de casa, ella se queda cuidando a sus primitas Juh y Susu. Se pasa el día chateando y viendo su celular con amigos y familiares de Haití. A veces ayuda a limpiar la casa. Dice que tiene miedo de salir a la calle porque sabe que han asesinado a dos mujeres haitianas. Quiere ir a la escuela. Le tocaría hacer la revalidación de sus estudios para ingresar a 1º de secundaria. La casa donde viven tiene algunos muebles, pero no hay agua del servicio público. Pagan 5000 pesos mexicanos de renta al mes. Las niñas solo tienen un juego de té para jugar. Hay una tienda y un parquecito con juegos infantiles cerca de su casa. Tiene una tía abuela en Estados Unidos. Su abuelo materno viene en camino hacia Tapachula. Ahora está en Panamá.

MARCELIN – 50 años

Viaja solo. Haitiano. Ahora vino de Brasil, donde vivió casi por dos años. Trabajaba en la construcción. En Haití trabajaba en el campo… y le gusta mucho más la agricultura. Llegó a México el 9 de agosto 2021. Para llegar aquí, viajó durante más de un mes por 9 países. Lo más duro fue el trayecto entre Colombia y Panamá, donde tuvo que caminar en la selva sin comer por tres días. En Tapachula vende aguas y refrescos con una carretilla. Inicia las 5:30 am o 6:00 am para ir a comprar el hielo. Vende afuera de la oficina de registro de COMAR, de Regulación del INM o en el mercado. Vive con dos amigos y entre los tres pagan 2000 pesos de renta al mes. Le gusta Tapachula porque siente que está en su casa. Quiere trabajar para poder tener su residencia y poder traer de Haití a sus 4 hijos (de 26, 21, 18 y 16 años, respectivamente).

DUDU – 42 años

Salió de Haití después del temblor de 2010. Vivió varios años en Venezuela y de ahí emigró a Chile en donde aprendió español. Posteriormente viajó con una visa de turista a México y se estableció en Tijuana, Baja California (Frontera Norte de México). Su mujer y su hijo aún permanecen en Chile. Actualmente trabaja en el Albergue Border Line Crisis Center; su objetivo es en un futuro conseguir los papeles para su legal estancia en Estados Unidos.

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