Años 70. Las esposas de un grupo de mafiosos de Nueva York continúan con los negocios de sus maridos después de que estos sean encarcelados. Por Bruno Calabrese.

En su debut como directora, la guionista Andrea Berloff nos trae una historia de mafias con neto corte feminista, al igual que viene sucediendo en otras películas como la nueva versión de “Ghostbusters” y “Ocean´s Eight”, entre otras.  Esta se vuelca al drama dentro del submundo de mafias, que recuerda a “State of Grace” con Sean Penn y Ed Harris, también ambientada en Hell´s Kitchen, en el barrio de Manhattan.

Basada en un comic de DC del año 2015, la historia gira en torno a tres mujeres que deben hacerse cargo del negocio de sus maridos, tres mafiosos irlandeses que caen presos luego de un asalto y posterior enfrentamiento con FBI. Cada una de ellas con una historia distinta, especialmente en sus matrimonios. Kathy (Melissa McCarthy), madre de dos hijos, en una relación de aparente amor y bienestar con Jimmy (Bryan d´Arcy James). En un principio se muestra reticente para ingresar al dominio criminal pero es quien mostrará mayor cintura política para negociar con otras mafias. Ruby O´Carroll (Tiffany Haddish) una forastera afro que buscará valerse por sí misma, en un mundo de irlandeses racistas, sin que su esposo esté cerca para protegerla. Con una suegra (Margo Marindale), que maneja la mafia irlandesa en secreto y la discrimina permanentemente. El trio se completa con Claire Walsh, quizás el personaje más interesante, interpretado por Elisabeth Moss (“The Handmaid´s Tale”), una tímida esposa que sufría los golpes de un marido abusivo y se enamora de su nueva vida llena de violencia. Las tres contarán con la ayuda de Gabriel (Domhall Gleeson) un pandillero del vecindario, asesino a sueldo, que se fue de la ciudad para no ir preso y regresa para ajustar cuenta, enamorándose de Claire.

Más allá que la película tiene como epicentro el submundo de las mafias de los 70, se vuelca más que nada en mostrarnos como es el manejo de las mujeres  en un mundo plagado de violencia y traiciones. Quien vaya a buscar personajes masculinos con peso, como en otras historias de mafia, va a salir desilusionado. La batalla entre distintos bandos está presente en la historia, pero el camino que eligió la directora es la relación de ellas tres en un mundo dominado por los hombres, quienes todo lo resuelven por la fuerza bruta. Es en ese anclaje donde uno puede notar que ciertos personajes masculinos, que parecen van a tener peso en el film, tienen poco desarrollo y son eliminados sin más vuelta. Es clave el rol de las tres actrices principales, las reales protagonistas. Los hombres están en segundo plano, salvo Gabriel que las ayuda a ellas cuando la situación no da más y no queda otra salida que no sea la violencia.

Melissa McCarthy en un rol donde lo cómico está presente, pero es más el drama que significa aprender a manejarse dentro de ese ambiente lo que logra que se destaque. Lo que demuestra la versatilidad de la actriz para manejarse en ámbos rubros. Lo mismo sucede con la comediante Tiffany Haddish, quien se destaca en varias escenas con un papel muy diferente al que nos tiene acostumbrados, por ejemplo en “Girl Trip”. De Elizabeth Moss ya no se puede decir más nada, estamos ante una de las mejores actrices de esta generación. Su rol está lleno de matices, tímida y sumisa al principio  termina convirtiéndose en una asesina fría y despiadada junto con Grabriel, armando una dupla al estilo Mickey y Mallory en “Natural Born Killers”. Otro de los personajes femeninos maravillosos es el encarnado por Margo Marindale, impeclable como la jefa del clan mafioso irlandés. La sorpresa de la película es la aparición de la celebre actriz Annabella Sciorra, quien ya incursionó en el rubro de mafias en la multipremiada serie “Los Soprano”.

La selección de temas musicales y la ambientación de los años 70 es perfecta. Grandes clásicos como “Simple Man” de Lynyrd Skynird, “Barracuda” de Heart y canciones de “Fleetwood Mac” harán de las delicias de los fanáticos de los soundtracks de películas. Lo mismo vale otro rubro para la reconstrucción brillante, que presenta de la decadencia urbana de la Nueva York de aquellos años. “Las Reinas del Crimen” (“The Kitchen” en inglés) reune todas las características del cine gangters, con una mirada diferente pero con mucha violencia, traiciones y vueltas de tuercas interesantes. Una buena película que merece ser tenida en cuenta para los fanáticos del género.

PUNTAJE: 80/100.

 

 

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