A los 80 años,víctima de Alzheimer y graves complicaciones orgánicas, acaba de fallecer la popular cantante y actriz. por Carlos Abeijón

Alegre, dinámica, divertida, con su voz potente, caudalosa y convencional, en el mejor estilo de Estela Raval y Valeria Lynch, con sus vestidos sueltos y coloridos, sus peinados cuidadosamente batidos, su alegría sin par y sus temas pegadizos y empalagosos hasta lo kitsch, fue una de las grandes figuras de la nueva ola musical.

Tuvo gran llegada al público,a partir de los años sesenta.Junto a los movimientos espasmódicos de Palito Ortega,los sweaters estrambólicos de Jonny Tedesco, la ingenuidad de Joly Land y las picardías de Chico Novarro, fue una de las figuras del recordado ciclo El club de clan, con hits como ¡Qué suerte! y El cardenal (en 1974,en el desaparecido Pigalle), el talentoso David Stivel, en el delicioso music hall Polvo de estrellas, con Pinti, Luz, Rosetto ,Marilú Marini y Bárbara Mugica, entre otras glorias, permitió una desopilante parodia de la canción, lo que provocó la furia de Néstor Fabián, marido de Rivas.

Su carrera se afianzó con intervenciones en televisión:Todo es amor ,Las chicas, en teatro con: La novicia rebelde, Calle 42 y en cine,donde mostró dotes de gran comediante a través de Fiebre de primavera, Nacidos para cantar, Mi secretaria está loca…loca…loca.

Reservada en su vida privada,siempre amable para una nota, no la mareó el éxito y tuvo,como il faut, un matrimonio duradero con el tanguero y también muy popular Néstor Fabián. Una vida soñada para una auténtica muchacha de barrio.

 

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