A finales de agosto terminó la filmación de la coproducción argentino-brasileña, realizada por el director Roly Santos y protagonizada por los actores argentinos Daniel Valenzuela y Mausi Martinez, el uruguyo Roberto Birindelli,  y los brasileños Mayana Neiva, Luiz Guilhelme y Leona Cavalli.

Terminó el rodaje y empezó el proceso de montaje de la coproducción Argentino-Brasileña Aguas dos porcos / Aguas Selvagens, rodada entre los meses de julio y agosto en locaciones de Curitiba, Brasil, y la ciudad argentina de Andresito en la provincia de Misiones.

Dirigida por el realizador Roly Santos, director del largometraje Que absurdo es haber crecido (2000), de la película documental Café Sospeso / Café Pendiente / Coffe for Oll, codirigida con Fulvio Iannucci y desde el mes de mayo exhibiéndose en Neflix; la serie de ficción Dedalo, y el largometraje documental Manos Unidos, no estrenadas todavía, ésta última ganadora de los premios: Mejor Realizador y Mejor Montaje en el Figueira Film Art (Portugal), y distinguida con una Mención Especial en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en La Habana, Cuba.

El elenco del film está integrado por los actores argentinos Daniel Valenzuela (La ciénaga, de Lucrecia Martel, Un oso rojo y Francia, de Israel Adrían Caetano y Gilda: no me arrepiento de este amor, de Lorena Muñoz, entre otras), Mausi Martínez (El regreso de Peter Cascada, de Néstor Montalbano, Bye Bye Life, de Enrique Piñeyro y No fumar es un vicio como cualquier otro, de Sergio Bizzio) y Mario Paz; los uruguayos Roberto Birindelli (Imperio, de Rogerio Gomes) y Néstor Núñez; y los brasileños Mayana Neiva (O outro lado do paraíso (Serie de TV) y Infancia Clandestina, de Benjamín Ávila), Luiz Guilhermey y Leona Cavalli (Carandirú, de Héctor Babenco y Cafundó, de Paulo Betti y Clovis Bueno)

El guión de Oscar Tabernise, está basado en su novela “El Muertito”, ambientado en la selva de la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil. Bajo esta atmósfera de exuberante naturaleza se vive un escenario de crímenes y tráfico de niños. Allí los índices de embarazo adolescente llegan al 25 % y el estado central no llega a esos confines, de hecho, la triple frontera funciona como otro Estado, con otras reglas y otra moral. Estos personajes nadan en el fango como puercos, y no podrán salir sin luchar contra todas las incomodidades y trampas que el ambiente, los hombres y las mujeres le ponen. Paradójicamente solo el muertito, podrá darles vida

Con producción por parte de Argentina de Romana Audiovisual, de Roly Santos y la brasileña Laz Audiovisual, de Rubens Gennaro y Virginia Moraes (Oriundi, de Ricardo Brabo, último film de Anthony Quinn, Cafundó, de P. Betti y C. Bueno y Anita Garibaldi, de Alberto Rondalli), el equipo del film se integró con Vinni Gennaro (Director de fotografía), Magno Vitor Ferreira (Director de Arte), Diego y Marcelo Ribas (Sonido) y Jerry Zóttola (Montaje).

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