La Asociación de Directores de Cine PCI está integrada por más de 100 cineastas, entre los que se destacan: Puenzo, Lerman, Berneri, Loza, Pablo Giorgelli, Juan Villegas, Ariel Rotter, entre otros. por Luly Calbosa

“PCI no tiene un fin estético sino que es un punto de unión de trabajadores de la industria del cine para trabajar por gestiones que el INCAA no puede sostener.”; explica su presidente Daniel Rosenfeld en la charla-debate sobre el paradigma vigente de distribución y producción de cine que tuvo lugar en el marco de la 21 edición del Festival de Cine Independiente (BAFICI).

En el marco de la 21 edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI) organizado por el Gobierno de la Ciudad, desde sus comienzos una de las actividades de la programación inevitable es la charla sobre el panorama vigente de Distribución y Producción de películas. En este caso, a cargo de la Asociación de Directores de Cine (PCI) y su presidente Daniel Rosenfeld quien adelantó su programa “Puentes de Cine” que tendrá ayudas para las peliclas y su distribución; estuvo acompañado por Constanza Sanz Palacios (PCI) y Horacio Grinberg de la Cámara de Distribuidores Independientes (CADI Cine) en la sede del cine Multiplex Belgrano el pasado viernes.

El puntapié de la disertación comenzó con un fuerte reclamo por parte de PCI “Una vez más reclamamos el cumplimiento de la Ley de cine. La ejecución en la totalidad del presupuesto del fondo de fomento cinematográfico, que regresen los créditos otorgados por el INCAA a una tasa que fomente la producción equidad del cupo de género y el cumplimiento del cupo de pantalla que protege nuestro cine nacional en las salas. Las películas tienen que ser vistas.”; enfatizó Constanza Sanz Palacios.

A ella le siguió Daniel Rosenfeld, que recordando los comienzos del BAFICI deslizó “Tengo memoria del BAFICI hace muchos años y siempre hay una mesa de distribución y producción. Es un cálculo medio patético que esto se repita. Por eso, la plataforma nuestra, Puentes de Cine, tiene como objetivo ayudar a los estrenos para que los productores y distribuidores deban reinventar la rueda cada vez que estrenan.”; también recordó que hace cuatro años PCI se estableció un convenio con ACID (Agrupación Francesa) -que tiene una sección en el festival de Cannes donde exhiben peliculas que no van al festival y cine independiente- para fagocitar aquello que no es mainstream; mediante actividades para promocionar las películas, por ejemplo: Dar seminarios sobre exhibición y distribución. Desde PCI le propusimos al INCAA replicar el programa de educación en Francia que es “Las escuelas van al cine”; un plan sistemático que hoy se implementa correctamente y también promovimos la creación de salas de arte y ensayo, como apoyo que hacen a las salas de cine en detrimento al porcentaje alto de películas de superhéroes. En Francia, los directores Quentin Tarantino y Woody Allen son arte y ensayo; hay muchos espectadores que quieren ver eso y lo buscan. Nosotros consideramos que mucha gente aprendió a mirar los relatos de una sola manera, y el público no puede apreciarlas y apoyarlas. Por eso, apuntamos a esto: Crear redes comunitarias, ante el recorte del subsidio al acceso cultural para que los espectadores tengan la libertad de ver las películas.”.

La propuesta de la plataforma Puentes de Cine nace porque “El 85% de la exhibición cinematográfica tanto en venta de ticket (entrada) como recaudación de dinero está centralizada en los tanques de Hollywood; en éste porcentaje están incluidos los grandes tanques argentinos que son distribuidos por Disney en su mayoría. Y queda el 15% para el resto: cine de diversidad cultural -cine europeo, asiático, latinoamericano-e independiente argentino. Este nivel de concentración hay en las salas con la ocupación de pantalla; es lo que nos preocupa y ocupa.”; explica Horacio Grinberg y añade “La digitalización y el cambio de tecnología de 35mm a DCP fagocitó una mayor concentración y ocupación de pantalla. Entonces tenemos un doble problema: Por un lado, hay poco lugar en las salas. Los programadores no le asignan lugar en las salas. Por otro, no hay previsibilidad en el estreno. El distribuidor de cine independiente se entera –porque ni negocia- el lunes de una semana en qué salas y cuántas sale su estreno del día jueves. Frente a esto, no hay ninguna posibilidad de programar una campaña de lanzamiento. Es entendible que las salas deben maximizar su rentabilidad pero el Estado no interviene para equilibrar la concentración entre los distribuidores independientes y mainstream, ni regula las políticas públicas vigentes para defender la industria audiovisual argentina, como son: la cuota de pantalla, pasar los trailers; y crear salas de arte y ensayo. Hoy sólo existe el reintegro del VPF (Virtual Print Free) y la creación de los espacios INCAA.”

Al respecto, Constanza Sanz Palacios señala que ante el estreno de una película se debe ser sumamente ágil para cobrar el subsidio enseguida, ya que se recupera 6 meses después del del estreno y con la inflación vigente toda la inversión inicial termina siendo una perdida. Y destaca que para que la propuesta desde Puentes de Cine no es distribuir sino conseguir los fondos para acompañar la distribución y fomentar la educación audiovisual entendiendo que el acto de ir al cine es, además de un hecho social, ir a encontrarse con la obra. Así, asegura que se crearán: alianzas con instituciones, salas de cine, universidades, y empresas que quieran participar en la formación de públicos jóvenes; fomentando la producción y distribución para que aquellas películas que estrenen con menos de 30 copias no fracasen en la primer semana.

Rosenfeld citó como ejemplo el lanzamiento de su última película “Piazolla, los años del tiburón” (2018) y explicó que trabajó con la temática de la película en las salas comerciales donde estrenó, había un músico en vivo pre-función y también realizó encuentros y charlas en conservatorios para promover su visualización. Este tipo de acciones son las que desde PCI realizarán para armar una nueva red de espectadores, ampliando el público al que se destine la película. Incluyendo eventos y actividades promocionales; siempre y cuando trabajen con el productor de la misma con 3 o 4 meses de antelación. Y como frutilla del postre intentarán fortalecer las salas a través del viejo sistema de la red de salas de cruce, para que haya una segunda vuelta.

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